| |
La Reina Doña Sofía preside el Encuentro Iberoamericano sobre Derechos de la Niñez y Adolescencia Indígena
| El apoyo de S.M. con motivo del Encuentro Iberoamericano es una muestra más de su alto compromiso con los derechos de los niños, niñas y adolescentes indígenas y una gran contribución para superar las secuelas de siglos de exclusión y discriminación. |
 |
| © UNICEF/España/2005/Buffard |
| S.M. La Reina Doña Sofía participa en la sesión de Educación Intercultural Bilingüe en la segunda jornada de este Encuentro que reune a más de 80 niños, niñas y adolescentes indígenas y alrededor de 50 líderes indígenas de 17 países latinoamericanos. |
|
Madrid, 8 de julio de 2005.-
Durante la inauguración ha habido una ceremonia para el éxito del encuentro, en la que se ha pedido a los ancestros y al ahau que acompañen e iluminen a todos los participantes.
Aunque el ahau es uno de los kin o días mayas, esta ceremonia es ya habitual al comienzo de los encuentros entre los distintos pueblos indígenas de Iberoamérica. Tras ella, chicos y chicas de distintas etnias se han ido presentando, en sus idiomas y en español, demostrando que el bilingüismo es uno de los puntos clave en los que están dispuestos a trabajar y a comprometerse personalmente.
Hoy participan en tres sesiones de trabajo a lo largo del día. La primera sobre identidad, cultura y desarrollo, la segunda sobre salud y nutrición y una tercera sesión sobre protección especial. Entre sesión y sesión hemos conseguido hablar con chicas y chicos que nos han dado su visión sobre los temas que centran las sesiones de este encuentro.
Identidad, lengua y derechos: la visión de Jessica y Daisy
 |
| © UNICEF/España/2005/Buffard |
| Jessica y Daisy tienen 11 años y son de la etnia kichwa. Para ellas es muy importante poder defender sus derechos. |
|
Jessica y Daisy tienen las dos 11 años y pertenecen a la etnia kichwa, que comprende a varios pueblos distintos. Jessica pertenece al pueblo puruha y Daisy, al yaruqui, ambas hablan kichwa y lo estudian en la escuela junto al español. ¿Por qué es importante para ellas poder estudiar en su propia lengua? Jessica lo tiene muy claro: “es nuestro derecho”. Además, tanto a Jessica como a Daisy les gustaría que otros niños y niñas, no indígenas o pertenecientes a otras etnias pudieran aprender kichwa. Afirman sonrientes que no es una lengua difícil de hablar, aunque sí de escribir. También les gustaría poder aprender otras lenguas indígenas. En estos días están conociendo a muchos chicos y chicas de otros pueblos, tanto de Ecuador, su país, como de otros países y creen que conocer sus lenguas favorece que puedan trabajar juntos.
Respecto al futuro, ambas quieren vivir ligadas a la causa indígena. Jessica quiere ser pediatra, y sorprende la precisión con la que maneja términos relacionados con la salud infantil. Daisy quiere estudiar derecho, y defender los derechos de los kichwa y de otras etnias de Ecuador: “quiero defender los derechos de los niños y niñas indígenas que son discriminados, a veces tenemos muchos problemas y tenemos que cuidarnos”. Daisy además cree que es necesario acabar con algunas injusticias: “La enseñanza debería ser gratuita. Y algunos funcionarios no piensan en la salud de los demás, sólo piensan en cobrar”.
Las ilusiones de estas dos niñas de 11 años no son diferentes a las de los adultos. El sueño de Jessica sería “un mundo en el que se respetaran los derechos de los indígenas. Donde no fueran discriminados. Porque muchos niños indígenas se avergüenzan de lo que son”. Daisy añade: “queremos que se cumplan nuestros derechos, aunque sabemos que los niños también tenemos obligaciones”.
Los chicos y chicas indígenas hablan a los medios: alto y claro
 |
| © UNICEF/España/2005/Buffard |
| Héctor Caillagua, de 17 años y de la etnia kichwa, responde a las preguntas de la televisión. |
|
Héctor es kichwa, de Ecuador, y a sus 17 años se maneja con soltura ante las cámaras. “¿Es la primera vez que te hacen una entrevista para televisión?” Le pregunta la periodista mientras ajustan su micrófono. “No”, responde con algo de timidez. Otros chicos y chicas van a ser también entrevistados y en el ambiente hay algo de nerviosismo. Al preguntarles si estaban cansados de entrevistas y fotos responden que no, que todo está bien.
A Héctor le preocupa la situación económica, que obliga a muchos indígenas a emigrar, la discriminación, la falta de respeto por los derechos humanos y la poca consideración de los gobiernos hacia el indigenismo. Afirma que los indígenas también son parte de los Estados, pero que no cuentan con representación suficiente en los órganos de poder. Al preguntarle si hay algo qué podamos hacer las personas para cambiar esta situación responde: “Tenemos que manejar una política clara, no “politiquera”. Tenemos que ser buenos ciudadanos, centrarnos en los derechos, y que de ahí partiera un trabajo en favor de la sociedad”.
La sonrisa de Héctor sólo se borra cuando habla de la discriminación, que se vive en todos los niveles y que cree que es fruto del desconocimiento. Afirma que el gobierno tiene que trabajar más para eliminar esa discriminación, empezando por reconocer sus derechos. “Nosotros también merecemos ser presidentes”, reconoce con un guiño.
 |
| © UNICEF/España/2005/Buffard |
|
Héctor confiesa que le encanta la política y que quiere estudiar derecho para trabajar por los indígenas desde el ámbito político. Reconoce que la educación que ha recibido es un privilegio del que no disfrutan la mayoría de los indígenas. Al preguntarle sobre el acceso de los indígenas a la universidad, afirma que es necesario formar a profesionales y a educadores que fortalezcan a los pueblos indígenas. La lengua es muy importante en este aspecto, y que cada vez hay en Ecuador más profesores bilingües.
Dice que le ha gustado España, y que le gustaría que su país fuera parecido, pero matizando: “Queremos un desarrollo tecnológico que nos permita progresar, una educación de calidad, una sanidad adecuada, pero manteniendo nuestra cultura”. Está entusiasmado con la posibilidad de trabajar con otros chicos y chicas de su edad, de diferentes etnias y procedencias, y descubrir lo que les une y lo que les diferencia: “Quiero aprovechar todo lo que pueda el tiempo que pase aquí”.
 |
| © UNICEF/España/2005/Buffard |
| Julio Torres, de Colombia y Beatriz Veizaga, de Bolivia, responden a los medios durante la rueda de prensa celebrada el 7 de julio. |
|
Aún queda un día de reuniones y mucho trabajo por delante. Entre sesión y sesión algunos de los chicos y chicas se volverán a acercar a los medios y transmitirán al mundo, que aún desconoce muchos de sus problemas, sus ideas y sus ilusiones. Como ha hecho Julio Torres, del pueblo arhuaco, de la Sierra madre de Colombia: “Estamos orgullosos de ser el producto de una lucha histórica”, su mensaje es de esperanza, confianza y colaboración. Están trabajando en ello, porque son el presente y el futuro de sus comunidades.
|