| |
"Progreso
para la infancia 2004": el mundo no alcanza la promesa
de reducir la tasa de mortalidad infantil
| UNICEF
lanza este nuevo informe anual que analiza los progresos
realizados por los países en la reducción
de la mortalidad infantil, uno de los Objetivos del
Milenio de las Naciones Unidas. El panorama no es alentador,
ya que 91 países no alcanzan el objetivo fijado
y el SIDA y los conflictos armados retrasan a algunos
países |
 |
|
8 de octubre de 2004 – Según
revela un informe presentado hoy por UNICEF, los últimos
datos elaborados país por país muestran que
la reducción de la mortalidad infantil avanza a un
ritmo alarmantemente lento a pesar de que se dispone de
soluciones de bajo coste. UNICEF afirma que mientras 90
países van por buen camino para conseguir reducir
en dos tercios la tasa de mortalidad infantil para el 2015,
91 países se quedan atrás y que, en global,
el proceso hacia el progreso es demasiado lento. De acuerdo
con el ritmo actual, la tasa media mundial de mortalidad
de menores de cinco años disminuirá aproximadamente
en un cuarto en el 2015, lo que se aleja de la reducción
en dos tercios que acordaron los líderes mundiales.
Sistema de clasificación del informe

|
| © UNICEF/HQ 97-0494/Maggie Murray Lee |
| Un hombre sostiene a su hijo mientras
espera para ser vacunado en una clínica de la
capital de la República Kirguisa. La vacunación
de todos los niños y niñas es esencial
para reducir la incidencia de enfermedades mortales
en la primera infancia |
|
El Progreso de la Infancia clasifica a los países
según la tasa media anual de progreso desde 1990,
año que constituye el punto de partida para conseguir
el objetivo global de reducir en dos tercios la mortalidad
infantil para el año 2015, acordado por todos los
gobiernos dentro de los objetivos de Desarrollo del Milenio
de las Naciones Unidas.
UNICEF considera que la tasa de mortalidad infantil, cuyo
ritmo de reducción para conseguir el objetivo debe
ser aproximadamente un 4,4% entre 1990 y 2015, es un indicativo
básico para comprobar el avance de un país.
Según los datos más actuales que disponemos,
los del 2002, los países industrializados tenían
una tasa de mortalidad infantil, es decir de niños
y niñas que mueren antes de cumplir los cinco años
medidos por cada 1.000 nacimientos, de 7 muertes por cada
1.000 frente a la tasa de los países más pobres
de 158 muertes por 1.000 nacimientos.
“El derecho de los niños y niñas a
la supervivencia es la primera medida de igualdad, posibilidad
y libertad” afirmó Carol Bellamy, Directora
Ejecutiva de UNICEF, durante el lanzamiento del Progreso
para la Infancia en Nueva York. “Resulta increíble
que en una época de avances tecnológicos y
médicos, la supervivencia de los niños y niñas
sea aún tan delicada en un gran número de
lugares, en particular para los pobres y marginados. Somos
capaces de hacerlo mejor”.
Análisis regional
Las cifras regionales del informe comparan el ritmo, rápido
o lento, con el que las naciones han avanzado en lo que
se refiere a la tasa de mortalidad infantil entre 1990 y
2002:
El
informe muestra que ninguna región ha alcanzado
ese ritmo, aunque sí 50 países.
Otros
78 países no han llegado siquiera a una media del
dos por ciento anual de progreso en la reducción
de la tasa de mortalidad infantil.
Las
cifras dejan claro que aquellos países que no han
avanzado mucho desde 1990, tienen ahora un desafío
mayor. Para cumplir el objetivo establecido, al menos
43 países tienen ahora que reducir la mortalidad
en más del 8 por ciento anual, de media, durante
los años que quedan hasta el 2015.
Los
análisis regionales muestran que la mayor parte
de Oriente Medio y el norte de África, América
Latina y el Caribe, el este de Asia y el Pacífico
están en camino de alcanzar los objetivos. Sin
embargo, Europa central y del este, el sur de Asia y África
Subsahariana requerirán grandes medidas si quieren
acercarse a dichos objetivos.
Resultados negativos y sus causas
Los datos más preocupantes son los de aquellos países
cuya tasa anual de progreso ha sido negativa, es decir,
que han tenido resultados contrarios en lo relativo a la
tasa de mortalidad infantil. Así, en varios países
como en África Subsahariana y en la Comunidad de
Estados Independientes, los niños y niñas
tienen actualmente menos probabilidades de llegar a cumplir
cinco años que en 1990.
 |
| © UNICEF/HQ 97-0066/Jeremy
Horner |
| Niños tailandeses en el exterior
de un centro de atención a niños y niñas
seropositivos y a huérfanos del SIDA. |
|
El VIH/SIDA es una de las causas fundamentales que inciden
en el aumento de la tasa de mortalidad infantil, en especial
en África Subsahariana. Botswana, Zimbabwe y Swazilandia,
que son el segundo, tercer y cuarto país que han
registrado un mayor crecimiento de muertes de menores de
cinco años, también poseen las tasas nacionales
de prevalencia del VIH más elevadas a nivel mundial
– alrededor de un 37%, 39% y 25% respectivamente.
Otros factores esenciales a la hora de mantener las tasas
de mortalidad infantil, como por ejemplo en el caso de Afganistán
y de Irak, el país que ha perdido más posiciones
desde 1990, son los efectos de los conflictos armados y
la inestabilidad social.
A pesar de una ligera mejora, Sierra Leona sigue teniendo
la tasa más alta de mortalidad infantil, con más
de uno de cada cuatro niños que mueren antes de cumplir
cinco años (184 muertes por 1.000 nacimientos anuales).
Los países de América Latina y del Caribe
han experimentado de media la mejora más sustancial,
aunque algunos de ellos cuentan con alarmantes vacíos.
La pobreza y la discriminación están impidiendo
que grupos numerosos de niños y niñas en dichos
países no tengan acceso a servicios básicos.
 |
| © UNICEF/HQ 97-0308/Shehzad Noorani |
| La discriminación de las mujeres
afecta directamente a las posibilidades de supervivencia
de sus hijos más pequeños. En la foto,
un niño de un pueblo de Bangladesh sostiene la
mano de su madre. |
|
Las condiciones inadecuadas en los partos, es decir, las
escasas o nulas condiciones sanitarias para las futuras
madres y la falta de asistentes capacitados que intervengan
durante el parto, provocan una proporción elevada
de muertes que podrían prevenirse. Enfermedades infecciosas
y parasitarias, como la diarrea e infecciones respiratorias
agudas, seguidas de otras enfermedades como la malaria o
el sarampión son otros de los asesinos más
temidos. Las infecciones respiratorias y la diarrea son
la causa principal de casi un tercio de las muertes infantiles.
La malnutrición, que contribuye a generar más
de la mitad de las muertes de los niños y niñas,
el agua no potable y las condiciones sanitarias inadecuadas
también acentúan las cifras.
 |
| La presentación del Informe
en España ha contado con la participación
de Olivier Degreef, Oficial de Programas de Emergencia
en Ginebra y de Francisco González-Bueno, Presidente
de UNICEF-Comité Español |
|
|