Kenia

La maleta que traje de Kenia

Fecha: 
Vie, 20/01/2012 (Todo el día)
20/01/2012 | Actualizada a las 20:58h |
Por Lorena Cobas, Responsable de Cooperación y Emergencias de UNICEF España

Por Lorena Cobas, Responsable de Cooperación y Emergencias de UNICEF España

Hoy hace seis meses que UNICEF hizo un llamamiento a la solidaridad con el Cuerno de Africa.  Pero ya hace años que la población de Somalia, Kenia, Etiopía y Yibuti estaba haciendo un llamamiento a no caer en el olvido. Los 13 millones de personas afectadas por esta emergencia y los 320.000 niños que aún sufren desnutrición aguda se merecen que no miremos a otro lado, y hagamos frente a esta precaria situación.

Para mí es un día muy emotivo porque  hace tres meses que volví de Kenia, donde fui para apoyar el trabajo de UNICEF en esta emergencia. Allí se quedaron los recuerdos, los olores, el calor, y sobre todo las personas. Y en la maleta me traje muchas ganas de trabajar para que no vuelva a caer en el olvido esta parte del mundo.
Hoy hago balance de mi estancia en Kenia, y me acuerdo del camino a Dadaab, lleno de arena, de baches, de animales muertos y de niños pidiendo agua, sólo les faltaba una cosa: un poco de agua.

Viene a mi memoria la lluvia que vi un día al salir de mi tienda, unas pocas gotas de agua que la tierra árida absorbía en tan solo unos segundos porque llevaba años sin beber. Fui testigo del comienzo de la temporada de lluvias en una región que estaba a punto de borrar esta palabra de su vocabulario, pero llovió al fin. Cifora Monier, Especialista de comunicación en Dadaab me decía que se necesita más de un año para que la tierra se recupere y las familias vuelvan a sus vidas normales, pero es un buen comienzo.

Pero todo en el Noreste de Kenia se convierte en un arma de doble filo. Y la lluvia que viene a salvar miles de vidas, también ha sido una amenaza para la salud de la población y una dificultad para que el personal humanitario llegue a donde se necesita. 

Afortunadamente los profesionales que trabajan allí pusieron en marcha los mecanismos para prevenir y atender enfermedades como el cólera y así evitar su expansión. Gracias a esto podemos decir que el impacto de esta enfermedad ha sido mínimo, a mediados de diciembre, de los 805 casos sospechosos de cólera  en Dadaab habían muerto tres personas, lo que significa un 0,4%.

Pero, sobre todo, pienso hoy en las personas, en los refugiados que en su mirada sólo transmiten cansancio, en Ahmadina  y Mohamed, los traductores que nos acompañaron y que llevan más de 20 años viviendo en Dadaab y soñando con volver a Somalia, y en el personal humanitario que trabaja en uno de los contextos más peligrosos que existen, y aún así no desisten en su empeño por mejorar la vida de las personas.

Por todo esto, hoy sentada en mi oficina en Madrid, renuevo mi compromiso con los derechos de los niños. Quiero poner mi grano de arena para que los niños en el Cuerno de África le planten cara al hambre a la enfermedad y la muerte y tengan una vida digna. Sobre todo quiero que se borre el cansancio de su mirada y que puedan volver a sonreír.

Dona para la emergencia nutricional del Cuerno de África

Relaciones

La sequía no perdona a nadie

Fecha: 
Mar, 04/10/2011 (Todo el día)
04/10/2011 | Actualizada a las 15:21h |
Lorena Cobas, Responsable de Cooperación y Emergencias de UNICEF España

Por Lorena Cobas, Responsable de Cooperación y Emergencias de UNICEF España

Ayer estuve hablando con Ezekiel,  el oficial de salud aquí en los campamentos de Dadaab, Kenia. Su labor es garantizar que todos los niños tienen acceso a tratamiento sanitario y sabe que es fundamental que nos centremos en la prevención para lograr la supervivencia.

El trabajo en los campamentos de Dadaab es muy complejo. Hay que tener en cuenta que cada día llegan miles de refugiados nuevos desde Somalia, donde hay epidemias de sarampión y de cólera.

"Si los refugiados vienen con estas enfermedades y no hacemos nada, tendremos los mismos brotes aquí en Dadaab”, dice Ezekiel. Por esta razón es fundamental hacer un examen médico a todas las personas que llegan al campo, para tratarlas lo antes posible. Además, la prevención es básica para evitar que se contagien, ya que estas enfermedades son mortales en esta parte del mundo.

Mientras escucho a Ezekiel, no puedo evitar pensar que los actores humanitarios aquí presentes están enfrentando cada día un contexto muy difícil y cambiante, la situación es desesperada porque la sequía no perdona a nadie.

En Dadaab ya  hay 7 casos de cólera, preocupación a la que se une que una de las enfermedades que más ha aumentado desde la emergencia es la diarrea acuosa En Dadaab es necesario garantizar que todos los niños tienen acceso a tratamiento sanitario. aguda, que si no se trata correctamente puede llegar a convertirse en cólera.

Como respuesta, UNICEF va  a realizar en las siguientes semanas una capacitación para personal sanitario y para trabajadores de salud comunitarios en la que se enseñará cuáles son las buenas prácticas en la prevención del cólera (por ejemplo lavarse las manos en momentos críticos), y sobre todo, en la identificación y el tratamiento.

Otra de las enfermedades que más ha aumentado desde el principio de la emergencia es el sarampión, por eso UNICEF ha apoyado una campaña específica de vacunación contra esta enfermedad.  Estoy segura de que con tantos esfuerzos UNICEF y sus aliados van a conseguir controlar  la epidemia.

En Dadaab hace falta un trabajo muy intenso para garantizar la salud de los niños, pero merece la pena el esfuerzo para lograr la supervivencia de cientos de miles de personas,  ¿no creéis?

Relaciones

Escuelas ‘nómadas’ para los niños de Kenia

Fecha: 
Jue, 29/09/2011 (Todo el día)
29/09/2011 | Actualizada a las 16:07h |
Por Lorena Cobas, Responsable de Cooperación y Emergencias de UNICEF España

Por Lorena Cobas, Responsable de Cooperación y Emergencias de UNICEF España

En muchas regiones del norte y noreste de Kenia, la población es nómada y se desplaza con el ganado, que es su medio de vida, lo que conlleva que los niños no pueden asistir a la escuela. UNICEF ha encontrado la manera de que estos niños estén escolarizados y no se les condene a permanecer en el círculo de la pobreza: las escuelas móviles.

La escasez de lluvias en los últimos años hace más difícil conseguir agua y pasto para el ganado, por lo que los desplazamientos de las poblaciones nómadas están aumentando. Además a causa de la emergencia, más de 500.000 niños han tenido que abandonar sus estudios.

UNICEF está instalando escuelas móviles en la región, que literalmente acompañan a las comunidades en sus desplazamientos para que los niños puedan seguir estudiando, aunque sea debajo de un árbol. Se dedican sobre todo a la enseñanza preescolar (de 3 a 5 años) y cada escuela tiene un profesor que se desplaza con las familias, con el apoyo de la comunidad.

El gran reto de estas escuelas es garantizar no sólo el acceso sino la calidad de la educación.  UNICEF está poniendo todo su empeño en formar a estos profesores, para además de apoyar su labor, se promueva  el acceso a la educación de los niños de la comunidad.

Una vez más el ejercicio de escuchar y observar la vida de las familias, para encontrar soluciones alternativas que se adapten a su realidad, está funcionando. Esperemos que la combinación entre las escuelas móviles y el apoyo a los internados, evite el abandono de las escuelas en esta región tan castigada.

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SOS Kenia, dos emergencias paralelas

Fecha: 
Mar, 20/09/2011 (Todo el día)
04/10/2011 | Actualizada a las 15:23h |
Lorena Cobas, Responsable de Cooperación y Emergencias

Por Lorena Cobas, Responsable de Cooperación y Emergencias de UNICEF España

Estoy escribiendo desde la oficina de UNICEF en Kenia donde estoy apoyando en todo lo necesario el trabajo de nuestra organización en una de las emergencias más graves de los últimos tiempos: la del Cuerno de África.

La situación en el país es compleja porque Kenia está viviendo dos emergencias paralelas, aunque una de ellas está pasando bastante desapercibida. Por un lado, el país alberga el mayor campo de refugiados del mundo, donde cada día llegan más somalíes escapando de la hambruna, la guerra y la sequía. Por otro, el hambre también está masacrando las regiones áridas y semiáridas de esta bella región.  

Millones de personas luchan por sobrevivir

En Kenia también hay millones de personas que luchan por sobrevivir, millones de familias que no pueden dar de comer a sus hijos, millones de personas que se desplazan desesperadamente de un sitio a otro buscando lo más esencial: comida, agua, escapar a la enfermedad. Tanto entre los somalíes que llegan al campamento de Dadaab como entre los desplazados internos, el viaje es duro y no podemos dejarles caer en el olvido.

Llevo apenas una semana de trabajo en la emergencia en Kenia y sigo tan ilusionada como al principio de formar parte de manera directa en algo tan importante y esencial como salvar la vida de millones de niños. La vida en una emergencia pasa tan rápida y tan lenta a la vez que asusta. Mientras  un operativo de emergencia está funcionando perfectamente a pocos kilómetros de distancia, la vida cotidiana de este país continúa su ritmo.

La mayor parte de mi tiempo ha trascurrido entre trámites de identificación  y reuniones de seguridad. Una cuestión de especial importancia si tienes previsto viajar a la frontera (por ejemplo a Dadaab), donde seguramente iré a finales de este mes. Conocer la situación y las medidas que hay que tomar en caso de peligro puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

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