DE LA "A" A LA "ZINC": CHINA VITAMINA SU CRECIMIENTO ECONÓMICO

03/09/2004 | Actualitzat a les 09:13h | Món

La campaña a gran escala que actualmente se lleva a cabo en China para reducir los problemas causados por la carencia de vitaminas y minerales, especialmente en los niños, está produciendo resultados muy positivos para su economía, según UNICEF y el Ministerio de Salud Chino. La falta de vitaminas y minerales produce lesiones y enfermedades que afectan al desarrollo físico e intelectual de millones de niños, muchos de ellos en países desarrollados

 

La primera medida tomada ha sido el suministro de sal yodada a más de un 90% de la población, lo que ha protegido hasta el momento a 133 millones de recién nacidos contra el peligro de lesiones cerebrales que supone la carencia de este mineral. Si estos logros en la administración de yodo se sostienen, es posible que la economía China tome un gran impulso, al obtener una fuerza laboral más productiva.

"Este es un ejemplo más de los considerables beneficios que los países pueden esperar a cambio de lo que representa una pequeñísima inversión per cápita en el bienestar físico e intelectual de su infancia", ha manifestado Carol Bellamy, que en estos momentos visita China, Hong-Kong y Tíbet. De hecho el coste de reducir las carencias de vitaminas y minerales es inferior a dos céntimos de euro por persona y año, mientras que los beneficios podrían llegar a superar los 70.000 millones de euros en 10 años.

Aún así aún es necesario tomar nuevas medidas en el país para ayudar a los 250 millones de personas que aún sufren las consecuencias de la anemia por falta de hierro, de la carencia de vitamina A y de otras formas de hambre oculta. El “Informe de valoración de daños” sobre China, producido por UNICEF y la Iniciativa sobre Micronutrientes, muestra que muchos niños y niñas en China siguen careciendo de vitaminas y minerales que necesitan para sobrevivir y prosperar.

 

Las dos organizaciones han preparado ya más de 80 "Informes de valoración de daños" sobre las naciones más gravemente afectadas, y han examinado el alcance de las repercusiones. Carol Bellamy ha instado a estos países y a todos los dirigentes del mundo a que sigan el ejemplo de China y que el control de la carencia se convierta en una prioridad en materia de salud pública. Será necesario combinar los esfuerzos de los gobiernos nacionales y provinciales, los organismos internacionales, las compañías privadas del sector alimentario, los medios de comunicación y la sociedad civil.

Incluso las carencias leves pueden menoscabar el desarrollo del niño. Una alimentación crónicamente inadecuada aumenta el riesgo de que los niños contraigan enfermedades y diarrea. Su capacidad de aprender en la escuela, o de llegar a ganarse la vida algún día, puede quedar mermada de por vida, poniendo así en peligro la salud y la prosperidad de naciones enteras.

Afortunadamente, las soluciones son rentables, simples y de eficacia demostrada:
  • El enriquecimiento de los alimentos es un método utilizado en todo el mundo para administrar vitaminas y minerales a la mayoría de la población de un país. En muchos países, entre los que ahora se encuentra China, se ha promovido la cooperación con empresas de alimentación para promover el enriquecimiento de alimentos básicos como la harina, la salsa de soja, así como la sal con yodo, hierro y otras vitaminas y minerales.
  • En las comunidades pobres, proporcionar suplementos por medio de cápsulas, jarabes o tabletas de vitaminas y minerales de costo reducido, puede ser un instrumento fundamental para reducir la mortalidad infantil y mejorar la calidad de vida de millones de personas. Debido a que las mujeres embarazadas, las mujeres lactantes y sus hijos sufren la mayor parte de estas carencias, es fundamental asegurar que se satisfacen sus necesidades especiales.
  • En el entorno del hogar, la educación es un excelente seguro a largo plazo para que las familias mejoren su dieta. Los padres conscientes del problema pueden tomar mejores decisiones para sus hijos y en muchos casos impedir que se produzcan las carencias antes incluso de que comiencen.

 

 

Ricos y pobres: un problema de todos

En el mundo, la deficiencia de vitaminas y minerales no afecta sólo a los pobres y los que viven en zonas remotas, sino también a los barrios de clase media de las principales ciudades.

La carencia de hierro aún afecta a un 10% de la población del mundo desarrollado, mientras la deficiencia de yodo continúa siendo un problema en España y Alemania. La deficiencia de ácido fólico sigue causando trastornos congénitos en Europa, Australia y nueva Zelanda, donde no se refuerza la harina con ácido fólico.

 

¿Qué suponen estas carencias?

      

Deficiencia de yodo Es la mayor causa evitable de retraso mental en el mundo. Reduce significativamente la capacidad mental y el potencial laboral. Durante el embarazo, causa que los niños nazcan sin vida, discapacitados físicamente o con daños cerebrales severos.

Deficiencia de vitamina A Daña el sistema inmunológico, lo que hace que las enfermedades sean más frecuentes y más graves, incrementando en un tercio los porcentajes de muertes de menores de cinco años.

Deficiencia de hierro Reduce los niveles de actividad y de productividad en poblaciones enteras. En niños de 6 a 24 meses, entorpece el desarrollo cerebral. Los efectos en los niños incluyen: malformaciones tendencia a la enfermedad, escasa asistencia a la escuela y bajos niveles de concentración y memoria. La anemia severa también aumenta el número de muertes al nacer.

Deficiencia de ácido fólico Antes del embarazo y durante su primera etapa es una de las principales causas de malformaciones congénitas graves. En adultos se relaciona con una mayor tasa de muerte por infarto o apoplejía.

Deficiencia de zinc Puede limitar el crecimiento físico, mermar la capacidad mental, dañar el sistema inmune, y favorecer enfermedades como la malaria, la diarrea y las infecciones respiratorias. Afecta aproximadamente a un tercio de la población mundial y de estima que es responsable de 1 millón de muertes al año en todo el mundo.