Malí: respuesta al brote de cólera

16/07/2012 | Actualizada a las 10:05h | Emergencias
Una familia en la región de Mopti, Malí.

Tras el reciente brote de cólera detectado en Malí, UNICEF ya ha enviado 20.000 kits de agua, saneamiento e higiene al norte del país como parte de su respuesta de emergencia.

El envío incluye suministros suficientes para unas 120.000 personas, entre ellas 60.000 niños. Todos ellos podrán disponer de pastillas potabilizadoras de agua, recipientes de almacenamiento y otros materiales que serán distribuidos en las localidades de Gao y Tombuctú, en el norte de Malí, donde se han producido los brotes de cólera. Los suministros serán distribuidos a través de los colaboradores locales de UNICEF que trabajan en el terreno.
 
Desde el comienzo del brote de cólera, hace unos diez días, han muerto seis niños y se han detectado 56 casos en las localidades de Wabaria, Labbezanga y Ansongo, en la región de Gao, a orillas del río Níger. Aunque el cólera es endémico en los países del Sahel, la crisis nutricional que afecta a toda la región, junto al desplazamiento masivo de población y el inicio de la temporada de lluvias, aumenta el temor a un fuerte incremento de los casos de cólera en las próximas semanas.

Evitar una mayor propagación del cólera

"Debemos hacer todo lo posible para evitar una mayor propagación del cólera en el norte de Malí, una región que está resultando muy afectada por los enfrentamientos y la crisis alimentaria", subrayó Frederic Sizaret, Representante Adjunto de UNICEF en Malí. "Con estos kits, 20.000 familias del norte tendrán acceso a un agua más limpia y a mejores condiciones para protegerse contra la enfermedad, sobre todo los niños, que son los más vulnerables."
 
Tan pronto como se detectó la epidemia, UNICEF envió un convoy de emergencia compuesto por tres camiones que transportaban medicamentos y equipamiento para ayudar a los colaboradores locales que se encuentran en la región de Gao a hacer frente a los 500 casos de cólera reconocidos.
 
Ya se ha puesto en marcha un dispositivo dirigido a prevenir que el cólera afecte a medio millón de personas que se encuentran en zonas de alto riesgo. Además del suministro de materiales, se llevan a cabo sesiones formativas para prevenir la extensión del cólera, explicando cómo tratar el agua y fomentando mejores prácticas de higiene.
 
Cada uno de los 20.000 kits que se van a distribuir esta semana contiene bidones plegables y cubos, además de pastillas potabilizadoras de agua y jabón, suficientes para una familia de seis miembros durante seis meses.
 
Según Frederic Sizaret, "la epidemia de cólera se suma a la crisis nutricional y los problemas de seguridad que sufre actualmente Malí, lo que aumenta la vulnerabilidad de las personas y pone en peligro los esfuerzos que se están realizando para responder a la emergencia. Necesitamos urgentemente más fondos para responder a la magnitud de esta crisis".
 
Hasta junio de este año, sólo se ha recibido el 12% de los 15,8 millones de dólares (12,8 millones de euros) necesarios para que UNICEF pueda responder a la emergencia en Malí con programas de agua, saneamiento e higiene.