Jordania: apoyo psicosocial a los niños sirios refugiados

02/07/2012 | Actualizada a las 14:14h | Emergencias
Una niña siria refugiada en Jordania junto a su profesora durante una clase de inglés en Ramtha.

Reem* y sus seis hijos huyeron a Jordania después de que secuestraran a su marido Abood* en su hogar al sur de Siria.

"Los niños estaban asustados e inseguros cuando llegamos por primera vez a Jordania", dijo Reem. "Cuando veían coches (similares al que usaron para llevarse a su padre), empezaban a gritar".

Sin embargo, en los meses transcurridos desde su llegada al norte de Jordania, Reem ha notado que las cosas empiezan a cambiar. Viven en las instalaciones de tránsito de Bashabshe y los niños participan en actividades psicosociales y asisten a clases de recuperación gestionadas por la fundación Noor al-Hussein, aliada de UNICEF. Las actividades incluyen asesoramiento en grupo, juegos educativos, clases de artesanía y dibujo.

Decenas de miles de niños sirios y sus familias han huido de la violencia en Siria hacia los países vecinos de Jordania, Líbano, Turquía e Iraq.  Se calcula que hay 86.000 sirios registrados como refugiados en cuatro países- el 50% de ellos niños y adolescentes-.

La versión revisada del Plan Regional de Respuesta a Siria dirigida por ACNUR calcula que el total de refugiados aumentará hasta 185.000 en diciembre de 2012.

La infancia afectada por la violencia 

Una maestra de Ramtha, Hana'a Al-Zoubi, explica cómo les ha afectado la violencia a los niños: "Incluso el más joven puede identificar distintos tipos de armas”. "Otros niños han narrado historias sobre sus hogares en llamas y sobre familiares cercanos muertos", afirma Zoubi.

No obstante, con el paso del tiempo, se ve que los niños no están asustados y que empiezan a sonreír de nuevo, señaló Zoubi. "Hay un gran cambio".

Los hijos de Reem pueden ahora continuar con sus estudios, después de pasar meses sin asistir a clase en Siria como consecuencia de la violencia. Amjad*, de 8 años, afirma que ha hecho amigos en la escuela pública a la que acude en Ramtha y que le gusta aprender y jugar al fútbol allí.

"Les gusta ir a la escuela en Jordania", comenta Reem. La fundación Noor al-Hussein fletó un autobús hasta una escuela local para los niños del centro de tránsito.

"Los niños están mejor aquí, duermen y se sienten seguros. En Siria sonaban a menudo las bombas", apunta Reem.

 La importancia de prestar apoyo psicológico a los niños 

La representante de UNICEF en Jordania, Dominique Hyde, manifestó que los niños son muy vulnerables al estrés psicológico provocado por la violencia y la inseguridad, pero "mediante el aprendizaje y el juego en un entorno de apoyo, los niños empiezan a recuperar una sensación de normalidad y a reponerse".

"Me esperaba una situación mucho peor, pero tenemos alojamiento aquí y los niños pueden ir a la escuela, así que las cosas van mejor", afirma Reem.

Las instalaciones de tránsito de Bashabshe, administradas por el Gobierno de Jordania, proporcionan alojamiento temporal a los sirios que entran en el país sin documentos legales. Está equipado para acomodar a unas 500 personas a la vez. Otros centros de tránsito han abierto recientemente en Ramtha para albergar el flujo de sirios que huyen hacia Jordania.

*nombres ficticios para proteger su identidad y su seguridad

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