Siria: una historia de superación

02/09/2012 | Actualizada a las 16:45h | Emergencias
Reem, de 12 años, en el campamento de refugiados de Za'atari (Jordania)

UNICEF está apoyando a los afectados por el conflicto en Siria. Desde el mes de enero ha proporcionado acceso a servicios básicos a más de 250.000 personas, de las que más de 185.000 son niños y adolescentes.

Asimismo, se pondrá en marcha un plan de acción para responder a las necesidades de los refugiados y de las comunidades que les acogen en Jordania, Líbano, Irak y Turquía. Para llevar a cabo esta acción se necesitan 11,3 millones de euros.

 

REEM, 12 AÑOS

Durante tres semanas, Reem, de 12 años, no podía dormir porque su pueblo, en el sur de Siria, fue atacado con intenso fuego de artillería cada noche.
 
Cuando la casa de su vecino fue alcanzada, los padres de Reem decidieron que tenían que marcharse si querían proteger a sus hijos.
 
Ahora Reem, sus padres y sus siete hermanos están en el campamento de refugiados de Za’atari, en el norte de Jordania. Cuatro de sus hermanos mayores se encuentran todavía en Siria.
 
Reem explica que la guerra empezó a afectar a su vida hace meses: "Debido a las protestas en mi pueblo, no podía ir a la escuela. Iba y me enviaban a casa enseguida”. 
 
Aun cuando el conflicto  arreciaba en todas partes, Reem aprobó todos sus exámenes de sexto grado este año. Cuando habla sobre ello sonríe y explica que a ella le gusta realmente ir a la escuela y que su asignatura preferida es el árabe. Reem también estudia inglés y es capaz de mantener conversaciones cortas.
 
En Za'atari, Reem comparte una tienda de campaña con sus tres hermanos más jóvenes. Su madre y su padre comparten otra tienda con sus dos hijos menores. La vida en el campamento, que está en medio del desierto, es un desafío constante. Las temperaturas vespertinas son insoportablemente altas y todo el mundo está cubierto de polvo por los fuertes vientos.
 
El campamento no tiene nada que ver con la casa de cuatro habitaciones que Reem tenía en Siria. La casa de su familia tenía una terraza y un patio donde Reem y sus hermanos y hermanas jugaban juntos.
 
El nuevo año escolar comienza el próximo mes. Reem y su familia probablemente seguirán estando en Za'atari para entonces, pero gracias al apoyo de UNICEF podrá continuar con sus estudios e ir a la escuela fuera del campamento.
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