Siria: los desplazados por la violencia se refugian en las escuelas

06/08/2012 | Actualizada a las 10:25h | Emergencias
Niñas de diferentes familias en un centro escolar de desplazados internos en Damasco.

En Damasco, Alepo y otras ciudades de Siria, las escuelas acogen a los desplazados internos que huyen de la violencia. De acuerdo con el Ministerio de Educación, 307 escuelas están albergando a los desplazados, acogiendo entre 50 personas las escuelas pequeñas a más de 400 las grandes. 

Durante el mes de julio, a pesar de deterioro de las condiciones de seguridad y el acceso limitado a muchas áreas, UNICEF y sus colaboradores fueron capaces de intensificar los trabajos para llegar a alrededor de 94.000 personas, la gran mayoría de ellos (cerca del 90 por ciento) niños y adolescentes. UNICEF ha proporcionado kits de primeros auxilios, kits recreativos, kits de higiene, estufas, colchones, mantas y alimentos para los niños.

Amal, 11 años: “Nunca pensé que podíamos dormir en la escuela”

Cuando Amal, de 11 años, se refugió en una de las escuelas Masaken Barzeh, se sintió extraña. “Nunca pensé que podíamos dormir en la escuela”, explica, mientras relata que la primera noche tuvo que dormir junto a su familia en el patio, ya que no había sitio para ellos en el interior de las aulas.

En agosto de 2011, la familia de Amal perdió a su padre como resultado de la inestabilidad política y su hijo  de 16 años tuvo que dejar la escuela. “Después de que mi padre fuera asesinado, tuve que abandonar la escuela y apoyar a mi madre”, dijo Ahmad.

“Pagar el alquiler mensualmente ha sido la parte más dura”, cuenta la madre, Oum Ahmad. “Hemos dejado nuestra casa y ahora estamos viviendo en la escuela sin nada de privacidad”. Las familias pequeñas tienen que compartir aulas con las demás.

El padre era carpintero, pero no quería enseñar a su hijo la profesión. “Mi marido quería que Ahmad continuara estudiando y se hiciera ingeniero”, dijo Oum Ahmad.

Hasta hace unos días que dejaron su casa y se refugiaron en la escuela, Ahmad tuvo que ponerse a trabajar como repartidor en un restaurante que ya ha cerrado.

UNICEF ha estado formando a los aliados locales y a los voluntarios de la comunidad en actividades lúdicas y apoyo psicológico para los niños desplazados. “Hasta julio de 2012, UNICEF proporcionó asistencia recreativa y psicosocial a 26.000 niños en Damasco, Damasco Rural, Homs, Aleppo, Daraa y Lattakia”, dijo el Representante Adjunto de UNICEF en Siria, Eric Durpaire.

Esta escuela es exactamente igual a la mía

Isam, de 7 años, también se refugia en una escuela con otros siete miembros de su familia. Issam ve muchas similitudes con su escuela. “Llegamos tarde y estaba oscuro”, explica. “Al día siguiente me levanté temprano y recorrí la escuela”, dijo con una sonrisa.

“Pensé que éramos la única familia que se ha refugiado en una escuela. Ahora me he dado cuenta que muchas personas comparten nuestro destino y difíciles circunstancias”.

A principios de julio, ACNUR estimaba que un millón de personas en Siria tuvieron que dejar sus casas desde el comienzo de la inestabilidad política. Los números son más altos ahora: el Comité Internacional de la Cruz Roja  y la de Media Luna Roja Árabe estiman que 200.000 personas huyeron de Aleppo y sus alrededores la semana pasada.

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