Níger: empeora la crisis alimentaria, los niños los más afectados

18/04/2012 | Actualizada a las 13:53h | La infancia en datos
Foto de archivo. Una mujer da alimento terapéutico listo para usar a su hija que sufre desnutrición en un centro de nutrición apoyado por UNICEF en Níger.

Chris Tidey, Especialista en Comunicación de UNICEF, viajó a Níger para evaluar la situación que están viviendo las familias, especialmente niños y mujeres, en la región del Sahel debido a la intensificación de la crisis alimentaria.

Post de Chris Tidey

Caminando por la sala de cuidados intensivos, me llama la atención la sobrecarga sensorial -gritos de niños procedentes de todas las direcciones, el ajetreo del personal médico a mi alrededor  y un agotador calor que sobrepasa los 40 grados.

Este es el Centro de Rehabilitación Nutricional Intensivo (CRENI) situado en el pueblo de Madarounfa, al sureste de Níger, un hospital donde se trata a los niños menores de 5 años de desnutrición aguda grave.  

He estado aquí antes, pero de alguna forma esto ha cambiado. Salvo la estructura del edificio y las caras familiares de los médicos y enfermeras, es un lugar completamente diferente, casi irreconocible.

Cuando estuve aquí hace tres meses, solo había seis niños recibiendo tratamiento para la desnutrición aguda grave.  A día de hoy, las 28 camas del hospital están ocupadas.

Es un reflejo de la agudización de la crisis en toda la región africana del Sahel, donde la sequía, las malas cosechas y el aumento del precio de los alimentos han dejado a 1 millón de niños en riesgo de muerte por desnutrición.

Las historias de Habibou y Aboubakar, gravemente desnutridos

Con tan sólo quince meses, Habibou está gravemente desnutrido, sufre de malaria, anemia y deshidratación. Su frágil cuerpo cubierto de lesiones realiza un enorme esfuerzo por respirar. Habibou pesa 4,5 kg, un niño de su edad y altura debería pesar al menos 10 kg. Su madre lo trajo aquí hace tres días desde Nigeria preocupada porque había dejado de comer y tenía mucha fiebre. No recuerdo haber visto nunca a un niño tan enfermo.

Después conozco a Aboubakar Oumar, de 13 meses, que está recibiendo tratamiento para la desnutrición aguda grave, una infección diarreica y diversas lesiones. Cuando llegó al centro médico el mes pasado, pesaba 5,3 kg. Desde entonces, ha ganado 0,5 kg a través de un régimen de leche terapéutica suministrada por UNICEF.

"Aboubakar está enfermo, porque no tenemos suficientes alimentos para comer en nuestro pueblo. Tuve que pagar 1.000 francos para traerlo hasta aquí en moto desde Nigeria", comenta su madre, Hassia. Aboubakar es el menor de sus cuatro hijos, de los que dos ya murieron.

Aumenta el número de casos de desnutrición grave

En enero de 2012, hubo 77 ingresos en el CRENI de Madarounfa para el tratamiento de complicaciones relacionadas con la desnutrición aguda grave. En marzo, el número de ingresos aumentó hasta los 177.

De acuerdo con expertos de la ONU, las sequías sucesivas en 2005, 2010 y este año, junto con la creciente inseguridad en la región, están empujando a las familias al borde del abismo. Unos 15 millones de personas se están viendo directamente afectadas.

En Níger, más de 5 millones de personas se enfrentan a la escasez de alimentos, aproximadamente el 35 por ciento de la población total del país. UNICEF y sus aliados estiman que cerca de 394.000 niños en Níger tendrán que ser tratados por desnutrición aguda grave este año.

La crisis está lejos de terminar

Con la intensificación de la crisis,  está aumentando el número de familias que se ven  obligadas a desplazarse en busca de comida y trabajo.

UNICEF está aumentando la capacidad de los centros de alimentación terapéutica para tratar la desnutrición aguda grave. También está ampliando el acceso a agua potable y saneamiento para evitar la propagación de enfermedades. Los programas de UNICEF asisten a las mujeres y  niños desplazados y prestan apoyo a  programas de salud para mejorar la higiene básica y las prácticas de nutrición.

UNICEF y sus aliados apelan a la comunidad internacional a movilizar todos los medios necesarios para responder a esta crisis y evitar una catástrofe para los niños.