MÁS ACCIÓN PARA HACER FRENTE A LA CRISIS DEL SUR DE ÁFRICA

27/05/2005 | Actualizada a las 08:12h | Mundo

Tres líderes de Naciones Unidas han hecho hoy un llamamiento a la comunidad internacional para que no olvide los problemas crónicos y las necesidades humanitarias de millones de personas en el sur de África, especialmente niños y niñas

 

El Enviado Especial de Naciones Unidas para el Sur de África , James T. Morris; la Directora Ejecutiva de UNICEF, Ann M. Veneman; y el Director Ejecutivo de ONUSIDA, Peter Piot han alertado que la triple amenaza de VIH/SIDA, inseguridad alimentaria y la pérdida de capacidad humana sigue azotando la región.

Aunque los gobiernos y la comunidad internacional han realizado grandes pasos para cubrir las necesidades más críticas, se necesita más inversión para lograr mantener todo lo logrado en los últimos tres años.

Un problema crónico

“Las emergencias vienen y se van, pero estamos ahora en una fase aguda de un problema crónico y sus consecuencias seguirán con nosotros en las próximas generaciones” dijo Morris. “No se trata de un sólo tema o de un sólo país. Muchos factores convergen y están minando las vidas de millones de personas en el sur de África. La complejidad de la situación requiere que hagamos todo lo posible para ayudar a los gobiernos de la región”

Hace tres años, muchos países de la región no tenían ni seguridad alimentaria ni acceso al tratamiento del VIH/SIDA. Además, muchos de estos países tampoco tenían programas dirigidos a cubrir las necesidades de la creciente crisis de los huérfanos y otros grupos vulnerables.

 

Acciones llevadas a cabo

En la actualidad se han dado algunos pasos para diversificar los cultivos y las fuentes de ingresos, lo cual ha permitido mitigar el impacto de un clima muy variable. Varios países tienen en estos momentos planes de acción para crear redes de seguridad para los más de cuatro millones de huérfanos y otros niños y niñas vulnerables de toda la región. Más de 176.000 personas están recibiendo tratamiento con antiretrovirales en el sur de África.

Esto nunca hubiera podido lograrse sin el esfuerzo conjunto de los gobiernos, la sociedad civil, el sistema de las Naciones Unidas y la comunidad internacional.

Mucho trabajo por hacer

Sin embargo, un millón de personas aún no están recibiendo estos tratamientos. Asimismo, la situación actual de sequía y la pérdida de los cultivos en la región puede tener como consecuencia que siete millones de personas necesiten asistencia alimentaria durante el próximo año. El análisis final de evaluación del cultivo regional se espera que esté disponible a principios de junio.

La situación se considera tan grave que el propio Enviado Especial de Naciones Unidas mantuvo una reunión de revisión el miércoles por la mañana con diez representantes de países del sistema de Naciones Unidas en el sur de África. La reunión examinó las intervenciones actuales, los programas conjuntos, la reforma de Naciones Unidas y las estrategias para hacer frente a los múltiples impactos de la triple amenaza.

“Es crucial que revirtamos la espiral descendente de la supervivencia infantil en esta región. Existen iniciativas locales remarcables en la región para prevenir la expansión del SIDA de madre a hijo”, dijo Ann Veneman. “Extendiendo estos modelos exitosos podemos reducir el número de niños y niñas que contraen el VIH”. Además agregó que el tratamiento para niños y adultos VIH-positivos es un elemento esencial de la respuesta regional. “Mantener a más padres con vida significa menos niños huérfanos de SIDA”.

Triple amenaza

Los tres líderes hicieron hincapié en la complejidad de la triple amenaza. Por ejemplo: sin alimentos, los antiretrovirales son menos efectivos; sin antiretrovirales los niños se convierten en huérfanos; y sin una próxima generación sana y educada, el sur de África tendrá grandes dificultades para romper el círculo de la pobreza.

“Tras veinte años de epidemia, sabemos que se necesita una respuesta excepcional” declaró Peter Piot. “Vemos como la respuesta está aumentando a todos los niveles y especialmente en comunidades de toda la región. No obstante, necesitamos asegurar que la prevención del VIH, la seguridad alimentaria y el tratamiento del VIH quedan integrados en una respuesta más amplia. Esta es la única forma de tener éxito y lograr frenar la epidemia. Debemos conseguir el acceso universal a la prevención y tratamiento del VIH”.

Apoyo de la comunidad internacional

La naturaleza sin precedentes de esta crisis requiere del apoyo y acción de la comunidad internacional para asistir a los gobiernos. A pesar de que existen fondos disponibles a través de una gran variedad de nuevos canales para ayudar a frenar la pandemia del VIH/SIDA, está claro que esos fondos solos no aseguran ni las vidas ni los sustentos. Por ejemplo, la capacidad de los gobiernos se ha visto erosionada, debido a las enfermedades, la mortalidad y la fuga de talentos dentro de la mano de obra del sector público, creándose así una crisis de recursos humanos.

“Ninguna agencia de Naciones Unidas, ni donante ni gobierno puede hacer esto solo. Se trata de establecer colaboraciones, unir todos nuestros esfuerzos para afrontar esta situación y hacer que el dinero surta efecto”, ha declarado Morris. “Por el bien de los niños y niñas del Sur de África debemos acelerar el proceso iniciado en los últimos tres años, no podemos permitirnos el lujo de decepcionarles”.