Libia: UNICEF pide el fin del asedio a Misrata

11/04/2011 | Actualizada a las 17:00h | Emergencias
Nadia, una bebé de 20 meses, y su madre cerca de la frontera con Libia.

Decenas de miles de niños están en peligro en la ciudad libia. La intensidad de los enfrentamientos y el bombardeo indiscriminado han provocado un aumento del número de niños asesinados en Misrata, mientras que muchos no tienen acceso a comida y agua potable, y sufren traumas debido a las atrocidades que han presenciado.

Por ello, UNICEF ha pedido el fin del asedio  a esta ciudad, el principal bastión rebelde en el oeste del país magrebí y la tercera mayor ciudad de Libia.

“Cada vez hay más niños que están muriendo, son heridos o se les niega lo esencial debido a los enfrentamientos. Hay que realizar esfuerzos extraordinarios para protegerlos. El asedio tiene que parar”, aseguró Shahida Azfar, Directora Regional de UNICEF para Oriente Medio y el Norte de África.

UNICEF ha verificado que al menos 20 niños han fallecido en Misrata, incluyendo bebés de tan solo nueve meses, y muchos más han resultado heridos debido a metralla de morteros y disparos de tanques. Casi todas las muertes han ocurrido en los últimos 20 días y la mayoría eran menores de diez años.

Hace unos días, UNICEF y otras agencias de la ONU entregaron materiales de emergencia vitales al hospital de Misrata. Entre ellos había kits sanitarios y material quirúrgico que cubrirán las necesidades inmediatas de 30.000 personas durante un mes, kits quirúrgicos de obstetricia, kits para la atención de partos y kits de higiene. Además, UNICEF ha distribuido kits de juego para niños, que pueden utilizar en entornos con cierta seguridad.

Ayuda en Bengasi Al menos 20 niños han perdido la vida en Misrata por los enfrentamientos de los últimos días.

UNICEF, en colaboración con ONG presentes en Bengasi, también está respondiendo a las necesidades de la zona occidental de Libia, a través de la entrega de kits sanitarios y de higiene que beneficiarán a decenas de miles de personas afectadas y desplazadas.

“Estos materiales son una vía de ayuda temporal para aquellas personas atrapadas en los enfrentamientos. De cualquier manera, para proteger a los niños, se necesita de manera urgente un acceso regular y seguro de las agencias humanitarias, a través de un alto al fuego”, agregó Azfar.