HURACÁN STAN: EL PEOR DESASTRE SUFRIDO POR CENTROAMÉRICA Y MÉXICO DESDE 1998

11/10/2005 | Actualizada a las 12:38h | Emergencias
Sólo en El Salvador, 65.000 personas han sido desplazadas por las graves inundaciones, y el número está aumentando.

UNICEF continúa enviando suministros de emergencia a las comunidades de Centroamérica y México devastadas la semana pasada por el huracán Stan. Se estima que un tercio de las víctimas son niños, niñas y adolescentes

Las lluvias torrenciales, inundaciones y deslizamientos causados por la tormenta dejaron cientos, posiblemente miles, de víctimas mortales, así como cerca de medio millón de personas sin hogar, del sur de México a El Salvador, en lo que los expertos han calificado como el peor desastre sufrido por la región desde el huracán Mitch en 1998.

“Todavía no tenemos datos exactos, pero las estadísticas demográficas de las áreas afectadas sugieren que más de un tercio de las víctimas de esta tragedia son niños y niñas, siempre los más vulnerables en inundaciones y deslizamientos, especialmente en las comunidades pobres”, dijo Nils Kastberg, Director Regional de UNICEF para Latinoamérica y el Caribe. En muchas aldeas indígenas afectadas por el desastre, niños, niñas y adolescentes componen cerca del 50% de la población.

“Como el terremoto que golpeó a Pakistán el pasado sábado, esta tragedia también tiene el rostro de la niñez y nosotros hacemos un llamamiento a los donantes y gobiernos, compañías y ciudadanos para que ayuden a UNICEF a dar respuesta a ambas emergencias”, añadió Kastberg.

Como parte del llamamiento inicial de emergencia hecho por Naciones Unidas, y en coordinación con los gobiernos involucrados, UNICEF está solicitando cerca de 6 millones de dólares para los esfuerzos humanitarios en Guatemala y El Salvador.

Así mismo, UNICEF ya ha desviado cientos de miles de dólares de sus programas regulares de desarrollo en los países afectados para ayudar a gobiernos y ONG a que respondan a la crisis. Personal de UNICEF está brindando apoyo a misiones de evaluación para medir las necesidades de niños, niñas y familias en comunidades afectadas por el desastre.

Acción de UNICEF

En Guatemala, donde la cifra oficial de víctimas asciende a 652 y otras cientos han sido declaradas desaparecidas, se estima que 130.000 personas en 420 comunidades se han visto afectadas. Alrededor de 280 refugios provisionales están albergando a 90.000 personas.

UNICEF desvió inmediatamente 350.000 dólares de su programa regular de país para suministros de ayuda y está solicitando 3,6 millones de dólares como parte del llamamiento de Naciones Unidas realizado ayer.

La asistencia se dirigirá a las necesidades urgentes de agua potable y servicios sanitarios; monitoreo del estado nutricional de mujeres y niños; distribución de leche a niños con desnutrición severa; provisión de servicios de salud básicos, suministros educativos y recreativos, así como a asegurar protección a niños en refugios.

En El Salvador, donde las erupciones volcánicas de la semana pasada le añadieron otra dimensión trágica a la situación de emergencia, más de 65.000 personas se han visto desplazadas y se han instalado unos 400 refugios temporales.

Como parte de la respuesta inicial, y a pesar de la inundación parcial de sus propias instalaciones, UNICEF entregó 2.000 kits de higiene familiar para cubrir las necesidades inmediatas de 10.000 personas; 50.000 paquetes de sales de rehidratación oral para prevenir muertes por diarrea; artículos de higiene personal y pastillas para potabilizar el agua, así como 2.000 kits con material escolar y recreativo para niños en refugios.

UNICEF está solicitando otros 2,2 millones de dólares para proveer más suministros y apoyar a los niños en refugios y a las familias mientras regresan a sus hogares.

Un donativo del Fondo de Estados Unidos para UNICEF hizo posible el envío rápido de suministros de ayuda a los países afectados desde la oficina regional de UNICEF en Panamá.

El Comité Español y otros países industrializados también están haciendo llamamientos a los ciudadanos y empresas para que hagan donativos que cubran las necesidades urgentes, tanto en Centroamérica como en el sur asiático.

En Costa Rica, donde unas 5.000 personas se vieron desplazadas y 700 se encuentran en refugios de forma temporal, UNICEF y un amplio grupo de socios se movilizaron para distribuir comida, tabletas para potabilizar agua, ayuda psicosocial a niños en refugios y combustible a los helicópteros para agilizar así la llegada de ayuda a comunidades de difícil acceso.

En Nicaragua y Honduras, países en los que el impacto de la tormenta no fue tan severo, las oficinas de UNICEF están monitoreando la situación y ofreciendo asistencia en el marco de su cooperación con los gobiernos y la sociedad civil.

El impacto del desastre en la educación en toda la región es una preocupación de UNICEF a medio plazo. Cerca de 1.000 escuelas han sido destruidas o dañadas en los países afectados, la mitad de ellas tan sólo en México. En este país, la respuesta inicial de UNICEF ha sido el envío de 6.000 kits escolares valorados en unos 150.000 dólares para las escuelas afectadas en el estado de Chiapas, donde tiene programas en curso. Así mismo, equipos recreativos están listos para ser enviados a los niños y niñas en refugios.

UNICEF está trabajando con autoridades educativas de ámbito nacional y local a través de la región para asegurar que los niños y niñas pueden completar el curso escolar en escuelas, refugios u otros recintos temporales.

“Con la probabilidad de que las lluvias continúen hasta diciembre en esta segunda peor estación de huracanes de la historia, nos estamos apresurando a dar una respuesta inmediata, así como a estar listos para proteger a los niños y niñas en los desastres que puedan llegar”, añadió el Director Regional de UNICEF.