Cuerno de África, un año después

19/07/2012 | Actualizada a las 11:44h | Emergencias
Una niña sostiene a su hermana menor, fuera del centro de una clínica de salud infantil apoyada por UNICEF en Mogadiscio.

Hoy se cumple un año desde que Naciones Unidas declarara el estado de hambruna en dos regiones del sur de Somalia, momento en el que la crisis humanitaria en el Cuerno de África llegaba a su punto más álgido. El extraordinario apoyo internacional de miles de personas y entidades, unido a las lluvias favorables, ayudó a salvar un sinnúmero de vidas y a revertir la hambruna.

Sin embargo, la crisis está lejos de terminar. Ocho millones de personas en Somalia, Etiopía y Kenia aún dependen de la asistencia. Los niños se ven amenazados por la pobreza, inseguridad, desnutrición y enfermedades.

Logros conseguidos

Con el apoyo generoso de los donantes, quienes aportaron más de 396 millones de dólares en 2011, UNICEF pudo ampliar su trabajo de emergencia y desarrollo en las zonas afectadas por la sequía en Somalia, Kenia, Etiopía y Yibuti, donde más de 13 millones de personas necesitaban asistencia humanitaria en 2011.

Entre julio y diciembre de 2011, se distribuyeron unas 63.000 toneladas métricas de suministros humanitarios -la mitad de ellos eran alimentos terapéuticos y suplementos alimentarios. Hasta la fecha, casi un millón de niños han recibido tratamiento contra la desnutrición en la región.

Además, también se consiguió: 

·         Vacunar a 8.670.000 niños contra el sarampión.

·         Inmunizar a 189.100 niños contra la polio.

·         Proporcionar agua potable a 5,5 millones de personas.

·         Rehabilitar y reinsertar a 950 niños somalíes vinculados a grupos armados.

Para consolidar aún más la capacidad de recuperación, la reducción del riesgo de desastres está siendo integrada en los programas de emergencia y desarrollo de UNICEF. Se están reforzando los servicios básicos de salud, nutrición, saneamiento y educación a nivel comunitario. UNICEF también está trabajando con aliados para fortalecer las redes de seguridad para las familias vulnerables mediante transferencias de efectivo.
 

Una emergencia de la infancia

"Si bien nuestro trabajo para salvar vidas, de los niños y sus familias, y los suministros enviados han llegado a millones de personas, aún hay muchos a los que no se ha podido llegar y siguen siendo extremadamente vulnerables", dijo el Director Regional de UNICEF para África Oriental y Austral, Elhadj As Sy.

"Esta fue y sigue siendo una emergencia de niños. Debemos seguir proporcionando ayuda de emergencia donde sea necesaria, pero también debemos colaborar más estrechamente con las comunidades para fortalecer sus capacidades frente a futuras crisis”, añade. 

Somalia, el país más afectado

Con un tercio de la población (2,5 millones de personas) aún en necesidad de asistencia de emergencia, Somalia sigue siendo el país más afectado. En algunas regiones del sur, uno de cada cinco niños sufre desnutrición aguda y ve amenazada su vida. En Kenia, 2,2 millones de personas necesitan asistencia humanitaria, y 3,2 millones de personas en Etiopía. La desnutrición continúa siendo un problema grave. En la actualidad cerca de 900.000 niños sufren de desnutrición en los tres países.

La crisis obligó a miles de personas a abandonar sus hogares. En la actualidad hay más de 626.000 refugiados somalíes en Kenia y Etiopía. En Somalia, más de un millón de personas son desplazados internos, casi el 60% de ellos niños. Los conflictos, la inestabilidad, la falta de lluvias y el acceso restringido para las agencias humanitarias constituyen una grave amenaza para los niños y sus familias. Ya hay indicios de que la situación podría empeorar en el sur de Somalia, donde la desnutrición aguda entre los niños menores de cinco años en algunos lugares es casi el doble del umbral de emergencia. 

Prevenir crisis futuras

La asistencia de emergencia a corto plazo, aunque es crucial para atender las necesidades de salud, nutrición, agua y saneamiento, no puede prevenir crisis futuras.

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© UNICEF
Somalia. La historia de Ismail, una historia de recuperación.

UNICEF viene intensificando en los últimos años sus intervenciones a largo plazo, a través de la respuesta de las propias comunidades y de las estrategias para afrontar las crisis, para aumentar la capacidad de recuperación y atender las necesidades de los más vulnerables.

"Los mecanismos de control tradicionales están siendo llevados hasta el límite para muchas comunidades", dijo Elhadj As Sy. "El ciclo de la crisis debe romperse a través de nuevos medios de apoyo a las comunidades para que puedan resistir y recuperarse mejor de un desastre”.

"Tenemos que preservar los beneficios que hemos conseguido con muchas dificultades, e invertir en los niños de hoy para evitar que se repitan crisis similares en el futuro".

Para continuar con el trabajo de ayuda humanitaria, así como invertir en la capacidad de recuperación en Somalia, Kenia y Etiopía, UNICEF necesita para 2012 un total de 273 millones de dólares. A 12 de julio, sólo se ha recibido el 33% de estos fondos.