Evitar más muertes en el Cuerno de África

27/10/2011 | Actualizada a las 12:35h | Emergencias

Las madres esperan para que pesen y midan a sus hijos para saber si sufren desnutrición y puedan ser tratados lo antes posible. 

Cien días después de la declaración de hambruna en algunas regiones del sur de Somalia, UNICEF y sus aliados están realizando importantes esfuerzos para prevenir una segunda ola de muertes, que podría ser más devastadora que la primera debido a las enfermedades surgidas en medio del conflicto.

"La lluvia aliviará la situación en las zonas afectadas por la sequía en Somalia y países vecinos. Pero a la vez aumenta el riesgo de brote de enfermedades y dificulta la distribución de ayuda,” aseguró Elhadj As Sy, Director Regional de UNICEF para África Oriental y Meridional.

“El aumento de los enfrentamientos en el sur de Somalia también está dificultando que nuestros aliados puedan distribuir de manera segura la ayuda que salva las vidas de los niños y sus familias."

Como dijo Sy, estos factores podrían agravar la crisis humanitaria que hay en Somalia y en toda la región. “UNICEF intensificará sus esfuerzos para llegar a los niños allí donde estén y minimizar el impacto de la ya deteriorada situación. Hacemos un llamamiento a nuestros donantes a reforzar su incalculable ayuda", añadió.

Proteger a los niños de enfermedades

En Mogadiscio, UNICEF y la OMS comenzaron esta semana una campaña de vacunación contra el sarampión dirigida a 750.000 niños de entre seis meses y 15 años. Desde la declaración de hambruna en julio, más de un millón de niños han sido vacunados contra el sarampión en Somalia.  

"En todo el país, decenas de miles de niños han muerto en los últimos meses, y cientos más mueren cada día. Cualquier retraso o interrupción en la distribución de la ayuda es una cuestión de vida o muerte,” dijo Sikander Khan, Representante de UNICEF en Somalia.

Los niños con desnutrición severa tienen 9 veces más probabilidades de morir de enfermedades infeccionas como el sarampión, cólera y malaria que los niños en buen estado de salud.

Existen otros riesgos como: el gran número de personas desplazándose, concentrándose en los campamentos; el bajo nivel de inmunización; falta de infraestructuras de agua y saneamiento adecuadas. El comienzo de la temporada de lluvias generalmente provoca picos en el número de personas que sufren enfermedades relacionadas con el agua como diarrea aguda y malaria.  

Los enfrentamientos y el aumento de la seguridad en el área fronteriza han llevado a un descenso significativo en el número de refugiados somalíes que cruzan a Kenia, bajando de los 3.400 de las semanas anteriores a 100 personas durante la semana del 17 al 23 de octubre.

UNICEF continúa su trabajo en Dadaab

A pesar de la suspensión temporal de todas las actividades, menos las que resultan vitales, en los campamentos de refugiados de Dadaab, después del secuestro de dos trabajadores humanitarios, UNICEF se ha comprometido a continuar dando apoyo a los niños con desnutrición severa y a los enfermos al tiempo que sigue proporcionando agua potable, acceso a educación y protección a través de sus organizaciones aliadas.

Logros conseguidos y nuevas necesidades

Desde la declaración de hambruna el 20 de julio, casi 110.000 niños severamente desnutridos fueron tratados en centros apoyados por UNICEF en la región. Más de Un trabajador de la salud administra una vacuna contra el sarampión a un niño en un campamento de desplazados en Galkayo, Somalia. 2,6 millones de personas recibieron acceso a agua potable y más de 1,5 millones recibieron suministros e información sobre prácticas de higiene saludables. Desde julio, se distribuyeron por aire, tierra o por mar al sur y centro de Somalia 8.700 toneladas métricas de suministros que salvan vidas.

La respuesta de la comunidad internacional desde la declaración de hambruna ha sido tremenda,” dijo As Sy. “Pero la magnitud de la crisis es tal que estamos lejos de llegar a todos los niños”.

El llamamiento de UNICEF para financiar sus operaciones en el Cuerno de África en 2011 es de 425 millones de dólares (299,97 millones de euros). Las necesidades para 2012 también rondarán los cientos de millones y las contribuciones se necesitarán de manera urgente para que los programas de alimentación puedan apoyar a los niños y sus familias sin interrupciones.

Solo para Somalia, UNICEF necesita 300 millones de dólares en 2012 (211,74 millones de euros) para garantizar el actual nivel de apoyo y aumentarlo donde se necesite. “Necesitamos conseguir estos fondos lo antes posible para garantizar la distribución de suministros críticos para mantener a los niños vivos,” dijo Khan.