Etiopía: fortalecer a la comunidad para luchar contra la desnutrición

17/07/2012 | Actualizada a las 09:45h | Emergencias
Foto de archivo. Kalkidan Yimam y Chaltu Tesfaye, 2 trabajadoras de la salud, junto a Berida Jateni, que alimenta con tratamiento terapéutico listo para usar a su hija que sufre desnutrición.

Shilime Erbo, una madre soltera con dos hijos, se encuentra frente a su casa en la aldea de Korre Rogicha, en Etiopía. Su hija de 18 meses de edad se recupera de desnutrición aguda grave gracias a los trabajadores de salud comunitarios. 

"El año pasado no hubo cosecha", dijo. "Hemos sembrado de nuevo este año, pero las plantas están mustias y no sabemos cuándo van a madurar".

La economía agrícola de Korre Rogicha se basa en dos temporadas anuales de lluvias. Las grandes lluvias kiremt caen normalmente de junio a septiembre y producen la cosecha principal. Las lluvias pequeñas belg, de febrero a abril o mayo, dan una cosecha más pequeña que ayuda a los agricultores a afrontar la temporada de carestía.

Erbo trata de complementar los ingresos de la familia trabajando como jornalera, pero el trabajo es escaso. Como consecuencia, sus hijos han ido perdiendo peso. Su hija de 18 meses de edad, Shegitu Tule, se recupera de desnutrición aguda grave. "Cuando la vi tan mal, no sabía qué hacer. Pensé que iba a morir", afirmó Erbo.

Alimentación terapéutica para los niños con desnutrición

Cuando Shegitu llegó al puesto de salud de la aldea, los trabajadores de la salud le proporcionaron alimentación terapéutica lista para usar.

Bati Julati es una de las trabajadoras de la salud en el puesto de salud de Korre Rogicha. Forma parte de los 34.000 trabajadores que están contratados en los 15.000 puestos de salud de las aldeas en todo el país para ofrecer un conjunto integrado de servicios de salud, nutrición, saneamiento e higiene.

"Shegitu estaba muy enferma cuando vino", expuso Julati. La niña fue sometida a un régimen de alimentos terapéuticos listos para usar. Una semana más tarde, la niña había mejorado mucho.

aumentar la capacidad de resistencia de las comunidades 

Julati dijo que, antes del inicio del programa de alimentación terapéutica ambulatoria, un gran número de niños moría de desnutrición. En cambio hoy, los niños logran sobrevivir.

"Aquí empezamos a proporcionar alimentos terapéuticos listos para usar en 2009", dijo. "Antes de eso, las familias tenían que caminar hasta el centro de salud de Fajee

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© UNICEF
Shegitu Tule se recupera de desnutrición grave en Etiopía.
Gole, a dos horas de distancia a pie. Murieron muchos niños, pero después de la creación del puesto de salud, ha habido un gran cambio".

Todo esto forma parte de una estrategia para aumentar la capacidad de resistencia de las comunidades rurales, que representan más del 80% de la población etíope.

Otro aspecto crucial en la estrategia de prevención son las mujeres voluntarias seleccionadas por la comunidad para vigilar la salud de las familias vecinas, para lo cual recibieron formación.

"En el pasado, los niños estaban en muy mal estado", señaló Julati. "Pero ahora se ha producido una gran mejora. Y la razón es que cada semana reciben alimentos terapéuticos listos para usar. En los últimos cuatro años se ha salvado una gran cantidad de vidas infantiles".

Los trabajadores de la salud también ofrecen un conjunto integrado de servicios que incluyen la vacunación contra enfermedades como el sarampión y la neumonía; la monitorización del crecimiento para niños menores de 2 años; y la administración de suplementos de vitamina A y de pastillas antiparasitarias. Asimismo, promueven el lavado de manos con jabón y la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida.

Sin embargo, con la amenaza de una nueva sequía, el número de niños con desnutrición moderada en Korre Rogicha va en aumento. "Me temo que habrá casos de desnutrición más graves", comentó Julati.

Los trabajadores de salud, junto con los programas del gobierno y los aliados, trabajan para evitar que esto suceda.

El número de centros que prestan servicios terapéuticos ambulatorios ha aumentado de 500 en 2008 a más de 10.000 en la actualidad. Este aumento de la capacidad, junto con el Programa de la Red de Seguridad Productiva –un programa gubernamental de alimentos o de dinero en efectivo a cambio de trabajo para los distritos que padecen inseguridad alimentaria- asegura que las comunidades vulnerables sean capaces de gestionar las situaciones adversas.