"En Guatemala el 49,8% de los niños sufre desnutrición crónica", María Claudia Santizo, Oficial de Nutrición en UNICEF Guatemala

15/11/2010 | Actualizada a las 14:03h | La infancia en datos
María Claudia Santizo, Oficial de Nutrición en UNICEF Guatemala

La desnutrición crónica en Guatemala es un asunto preocupante. Afecta a uno de cado dos niños menores de cinco años. Pese a la gravedad del asunto, se trata de un tema que pasa desapercibido para la población en general, incluso para los familiares de los que la padecen. UNICEF trabaja para concienciar a la población en general sobre la importancia de que se actúe para solucionar esta situación.

¿Cuál es la situación en general de la infancia en Guatemala? ¿Y en lo referente a la desnutrición?

La situación de la infancia en Guatemala no es buena. Tenemos un 34% de mortalidad infantil. Nuestro principal problema es la desnutrición crónica. Las principales causas de la mortalidad infantil son la neumonía y las enfermedades diarreicas agudas y el 54% de estas enfermedades están asociadas a algún grado de desnutrición. Es el problema básico de la infancia, que trae muchas consecuencias y perpetúa todo el ciclo de la pobreza. La deserción escolar es muy alta y en gran parte no se debe a la falta de oportunidades, sino a las propias consecuencias de la desnutrición: disminuye la capacidad de concentración de los niños y terminan desertando de la escuela. En Guatemala el 49,8% de los niños sufre desnutrición crónica, esto es, 1 de cada 2. Es el primer lugar en América Latina y el sexto en el mundo en cuanto a desnutrición infantil.

¿Cómo está trabajando UNICEF Guatemala para solucionar el problema de la desnutrición? ¿Qué proyectos se están llevando a cabo?

Nos enfocamos principalmente en la parte preventiva. Hay que tener claro que la desnutrición y, sobre todo, la desnutrición crónica es prevenible y tratable. Nos centramos en apoyar las acciones preventivas y hacer seguimiento del crecimiento. También abordamos el tema de los suplementos alimenticios con micronutrientes, ya que el 40% de los niños menores de cinco años tiene anemia. También estamos abordando la educación a la madre, ya que los datos indican que la lactancia materna exclusiva no está funcionando como debe ser.

Estamos comprobando que sólo el 50% de los niños menores de 6 meses reciben lactancia materna exclusiva, y ahí hay mucho trabajo por hacer, al igual que en la alimentación complementaria, para que se inicie de forma adecuada a partir de los 6 meses. Adicionalmente, trabajamos para implementar el uso de tecnología móvil, que ha dado muy buenos resultados en otros países, sobre todo en Malawi, que lo han usado para la identificación de desnutrición aguda. Aquí el agente comunitario introduce los datos del niño, que inmediatamente lo registra en un sistema y hace un diagnóstico. El sistema responde al trabajador comunitario cuál es el estado nutricional del niño y qué acciones se deben llevar a cabo.

¿Cómo afecta la desnutrición infantil a la sociedad guatemalteca?

Es un problema muy grave para el país. La analogía que se hace es que la desnutrición aguda es una condena a muerte, pero la desnutrición crónica es una cadena perpetua, porque eso implica que el niño no va a tener un futuro adecuado, no va a tener oportunidades ni de estudio, ni de empleo, y no va a ser un adulto productivo. Eso afecta al desarrollo enormemente: no se va poder salir de ser un país en vías de desarrollo si no se arregla la situación de desnutrición. Guatemala pierde más de 3 mil millones de dólares anuales debido a la desnutrición.

Además, si no se rompe el círculo, se transmite de generación en generación. Una madre desnutrida va a dar a luz a un niño desnutrido, y si el niño no tiene una adecuada alimentación en los primeros dos años de vida, va a tener muchas dificultades: va a presentar una baja talla, el coeficiente intelectual no se va a desarrollar igual, el niño puede perder hasta el 40% de sus neuronas potenciales, va a tener muchos problemas de atención, y lo más seguro es que abandone los estudios, con lo que las oportunidades de trabajo también disminuyen.

¿Existe conciencia del problema por parte de la sociedad guatemalteca?

  No hay conciencia, se trata de un problema invisible. UNICEF está trabajando muy duro para poner el tema sobre la mesa, sobre todo de cara al próximo año, que es un año electoral. Necesitamos que haya una demanda de la sociedad. Tiene que haber conciencia y voluntad por ambos lados, de la parte política y por parte de la sociedad.

 ¿Cuáles son las causas de la desnutrición en Guatemala?

Se debe a varios factores: por un lado, la falta de alimentos; y por otro, los hábitos alimenticios. Las madres piensan que los niños lloran porque les duele el estómago, no por hambre, lo que solucionan introduciendo aguas caseras. Cuando los niños las toman, se llenan y no tienen deseos de mamar porque se llenaron. Así empieza todo el círculo, ya que la madre comienza a no producir suficiente leche. Además, la alimentación complementaria es muy tardía y no es adecuada ni en cantidad ni en calidad.