Neumonía y diarrea, causas de mortalidad infantil

07/06/2012 | Actualizada a las 17:56h | La infancia en datos
Maniratou Mahamadou, de 6 meses, junto a su madre en Niamey, Níger.

Un nuevo informe de UNICEF resalta el enorme potencial que centrarse en la neumonía y la diarrea- las dos principales causas de mortalidad de niños menores de cinco años- tiene para reducir la brecha de supervivencia infantil entre los más ricos y los más pobres.

"Sabemos lo que funciona contra la neumonía y la diarrea - las dos enfermedades que golpean con más dureza a los más pobres", dijo Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF. "La ampliación de intervenciones sencillas podrían superar dos de los mayores obstáculos para aumentar la supervivencia infantil, ayudar a dar a cada niño una oportunidad justa para crecer y prosperar".

2 millones de niños mueren al año por diarrea y neumonía

La neumonía y la diarrea son la causa de aproximadamente un tercio de las muertes de niños menores de cinco años a nivel mundial - o más de 2 millones de vidas cada año. Casi el 90 por ciento de las muertes por neumonía y diarrea se producen en África subsahariana y sur de Asia, de acuerdo con el informe Neumonía y diarrea: lucha contra las enfermedades más mortíferas para los niños más pobres del mundo.

La prevención y los tratamientos para ambas enfermedades a menudo se superponen e incluyen medidas tan básicas como incrementar la cobertura de vacunas, fomentar la lactancia materna y el lavado de manos con jabón, la ampliación del acceso al agua potable y saneamiento, la distribución de sales de rehidratación oral a los niños con diarrea y antibióticos a los niños con neumonía bacteriana.

El potencial para salvar la vida de los niños es enorme si se aumentan las intervenciones probadas y efectivas para la neumonía y la diarrea hasta llegar a los niños más desfavorecidos.

El informe afirma que las vidas de más de 2 millones de niños podrían salvarse en los 75 países con mayor índice de mortalidad si toda la población de niños menores de cinco años de cada país recibieran la cobertura ya alcanzada por el 20 por ciento más rico de esos países.

Necesidad de ampliar las intervenciones

En los países en desarrollo, los pobres tienen menos probabilidades que los ricos de recibir estas intervenciones que salvan vidas.

Menos de un tercio de los niños con neumonía reciben antibióticos y solo un tercio de los niños que sufren diarrea reciben sales de rehidratación oral.

Una de las formas más simples y efectivas para proteger a los bebés de las enfermedades es la lactancia materna exclusiva. Sin embargo, menos del 40 por ciento de los niños menores de seis meses en los países en desarrollo reciben leche materna exclusivamente.

El informe muestra que la mayoría de los países de bajos ingresos han introducido la vacuna contra el Haemophilus influenza tipo b (Hib). Además, se estima que los países de bajos ingresos necesitan con urgencia introducir las vacunas antineumocócicas combinadas en los programas rutinarios de inmunización.

Las innovaciones también ayudan en la lucha por la supervivencia. El zinc y las pastillas de amoxicilina, hechas específicamente para niños, y sales de rehidratación oral con sabores son más agradables a los niños. Además, los nuevos usos de la tecnología móvil y los SMS permiten a los trabajadores de la salud llegar a las comunidades remotas y otras áreas donde los niños corren un mayor riesgo.

"La innovación ha ayudado a salvar millones de vidas, puede y va a salvar a muchas más", dijo Lake.

El informe de UNICEF se publica poco antes de la puesta en marcha de una importante iniciativa global sobre supervivencia infantil en Washington DC, los días 14 y 15 de junio, convocada por los gobiernos de Etiopía, India y Estados Unidos con 700 líderes y expertos mundiales del gobierno, el sector privado y la sociedad civil.