Afganistán: avances en salud, educación y bienestar de mujeres y niños

26/06/2012 | Actualizada a las 17:43h | Mundo

Una joven sostiene a su hija en la puerta de su casa en el pueblo de Vakil Monn, Afganistán.

La salud, educación y bienestar de las mujeres y niños de Afganistán ha experimentado una mejoría significativa, según la Encuesta Sectorial de Múltiples Indicadores (MICS, en sus siglas en inglés), publicada hoy por la Organización Central de Estadísticas (CSO). Muchos afganos han mejorado en el acceso a agua potable, la asistencia a la escuela de niños y niñas ha aumentado y la mortalidad infantil ha descendido.

La MICS de Afganistán, encuesta llevada a cabo por el CSO con el apoyo de UNICEF, proporciona datos sobre una serie de indicadores que permiten evaluar la situación de las mujeres y niños del país, como la mortalidad infantil, nutrición, salud infantil, agua y saneamiento, salud reproductiva, desarrollo de la infancia, educación, protección infantil y VIH/SIDA. Los datos han sido recogidos en 34 provincias del país
 
“La AMICS (MICS de Afganistán) forma parte del esfuerzo de nuestro Gobierno para seguir el progreso hacia los objetivos comprometidos, como los Objetivos del Milenio”, ha declarado Abdul Rahman Ghafoori, Presidente general de CSO. 
 

Preocupación por el área de protección de la infancia

El progreso ha sido más lento en muchas áreas, como la alfabetización de las mujeres, la cobertura de vacunación, los cuidados prenatales y la igualdad de género en la educación. Hay algunos hallazgos preocupantes en el área de la protección a la infancia, como la prevalencia del trabajo infantil en el país, la baja asistencia a la escuela entre los niños huérfanos y las altas tasas de violencia contra los niños, incluyendo los severos castigos físicos infligidos para imponer disciplina. 
 
Entre todos los sectores contemplados en el informe, las mayores desigualdades se dan por la formación de los encuestados. Hay grandes diferencias entre las zonas urbanas y las rurales, los diferentes estatus socioeconómicos en los hogares y entre regiones. Sistemáticamente, el nivel de educación de las mujeres se ha revelado como un vaticinador fiable del resto de indicadores. Así, a medida que el nivel educativo de la mujer aumenta, los resultados de la mayoría de indicadores son mejores. Por ejemplo, la mortalidad infantil es mucho más baja entre mujeres con formación que entre mujeres sin ella. 
 
“Las conclusiones de la AMICS muestran que se necesita hacer mucho más para apoyar la salud y el bienestar de las mujeres y niños afganos si queremos cumplir los Objetivos del Milenio a tiempo”, ha dicho Peter Crowley, Representante de UNICEF en Afganistán. “Si prestamos atención a estos datos podremos planificar mejor nuestras intervenciones en asistencia humanitaria y de desarrollo para aliviar algunas de las desigualdades más graves”.